Cabalgatas

Cabalgatas

En Huechahue tenemos excelentes caballos, gran cantidad de espacio y mucho para hacer a caballo! Argentina es famosa por su gran cultura equina y hasta podría decirse que la mejor manera de explorar la Patagonia es a caballo.

Puede cabalgar por colinas áridas y a través de los cañones rocosos de los arroyos andinos, hacia la cima de las colinas donde la gran Cordillera de los Andes se eleva detrás suyo y la grandeza de la Patagonia se extiende frente a sus ojos. Vea cóndores y águilas planear por encima suyo y galope a través de mallines. Quizá cabalgue por la reserva indígena vecina, ayude a los gauchos a trabajar con la hacienda o termine jugando una partida de polocrosse.

Nuestras cabalgatas están adaptadas a las necesidades y habilidades de sus participantes, y aunque sean más adecuadas para jinetes con experiencia, los novatos que estén en buenas condiciones y que disfrutan de un desafío, sobreviven! Hay muchas posibilidades para cabalgatas rápidas y desafiantes.

Tenemos una estadía mínima de tres noches. Sin embargo, cuanto más tiempo se quede, más se verá envuelto en nuestra forma de vida y descubrirá más cosas para hacer.

Tenemos una estadía mínima de tres noches. Cuanto más tiempo se quede, más se verá envuelto en nuestra forma de vida y más cosas descubrirá para hacer.

A continuación, una muestra de lo que sería una semana de cabalgata en Huechahue:

  • Día 1: Lo buscaremos en el Aeropuerto Chapelco de San Martín de los Andes y lo llevaremos a Estancia Huechahue (aprox. 40 min.). Después del almuerzo haremos una cabalgata en la cual se podrá familiarizar con los caballos y nuestra forma de ensillar y cabalgar.
  • Día 2: Cabalgata de día entero en Huechahue y asado para el almuerzo. Seguiremos el arroyo Huechahue en medio de los cañones de basalto. Cabalgaremos tan rápido como quiera a través de los mallines despertando ibis y cauquenes al pasar. Disfrutaremos de un almuerzo relajado a la sombra de los álamos, un lugar idílico tanto para usted como para su caballo para recargar energías en el calor de la tarde. Volver· por la cima de la colina Chenque con la certeza de un trago frío y una ducha caliente a la llegada.
  • Día 3: Un día con los gauchos trabajando con la hacienda. El almuerzo con los gauchos consiste de tiras de costillar de vaca enhebradas en un palo y cocidas sobre un fogón. Dormirá una siesta a la sombra y tendrá la oportunidad de apartar hacienda a caballo o probar suerte con el lazo.
  • Día 4: Cabalgata de día entero para visitar las cuevas indígenas. Las cuevas se formaron cuando los glaciares forjaron los valles, abriendo una entrada para los túneles de lava que se formaron en eras previas de actividad volcánica. Los indios Tehuelches enterraron a sus muertos rodeados de sus armas, y siempre en un sitio donde pudiesen ver a sus enemigos venir. Decoraron las paredes con diseños, y aunque sus restos hayan desaparecido, los petroglifos y la vista son los mismos.
  • Día 5: Una cabalgata a la mañana para ver y arrear nuestro padrillo, las yeguas y sus potrillos. Después de un almuerzo tarde habrá una cabalgata a los acantilados donde anidan los cóndores y las águilas. Mientras se bebe un aperitivo y baja el sol, los cóndores vuelven y planean por encima nuestro antes de posarse para la noche.
  • Día 6: Una cabalgata de dÌa entero a través de la reserva indígena vecina. Nuestras peleras y maletas son tejidas por algunas de estas mujeres, y los hombres trabajan el cuero de las vacas que carneamos para luego convertirlos en frenos y bozales. Pasaremos para ver su progreso y para compartir un mate en el camino.
  • Día 7: Una cabalgata de dÌa entero para explorar otra parte de las 6.600 hectáreas de la estancia. Almorzaremos a orillas del rÌo y de camino al casco podremos ver guanacos, ciervos, chanchos jabalí y peludos.
  • Día 8: Una cabalgata de despedida en Huechahue antes de salir hacia el aeropuerto.